viernes, 6 de abril de 2012

Esta soy yo, sentada en el mismo sitio donde te dije que esto ya no podía seguir... Aún recuerdo la lágrima que recorría mi rostro cuando te miraba y sentía que aún tú lo eras todo. Ya han pasado unos meses desde aquel día, y estoy aquí, hablando contigo, recordando los momentos juntos. Se fue todo tan rápido, que no me dio tiempo a asumirlo, y mi corazón se volvió de hielo en aquel momento. Recuerdo como te cogí de la mano pidiéndote que te quedaras solo un momento más, pero ya era tarde y todo tenía que terminar... Dejamos que la llama se apagara. Y ahora me pregunto que hubiera pasado si en vez de echarlo a perder, hubiéramos luchado por lo que tanto nos costó crear. Sé que es tarde, y que ya no hay sitio para un nosotros, pero se me hace raro, mirarte a los ojos y no ser lo que éramos... Supongo que es porque nunca supe ser tu amiga, y ahora todo está cambiando. Gracias por enseñarme todo aquello, pues siempre estarás en mí.

martes, 3 de abril de 2012

Porque sin ti me falta el aire.

No pienso cagarla para que así, cuando le pierda, me arrepienta de lo que hice. Decidí que él fuera quien me hiciera sonreír sin pedírselo, que fuera él quien me diera esos besos que me vuelven loca. Ha sido el único que supo valorarme, y que consiguió que le amara, a pesar de todos. Sé que tengo errores, y que a veces la cago más de la cuenta, pero contigo... quiero que sea diferente. Porqué no sabes lo que siento cada vez que veo esos ojos mirándome a mí, entre todas las demás, mientras te acercas rápidamente para darme un beso. Me he dado cuenta después de tanto tiempo, que tú has sido el único que estuvo ahí, que luchó por mí. Y no te pienso apartar de mi vida, porqué a pesar de que a veces esté mal y la pague contigo, quiero que sepas que eres tú y solo tú. 

lunes, 2 de abril de 2012

Sabes de sobra que te amo, que a cada día este amor crece más dentro de mí. A cada instante me enamora más tu mirada, y ya no necesito a nadie más, solo tenerte a ti, a mi lado, siempre.

Iluminas mi cuarto con tu propia luz.

No me analices, ni intentes cambiar mi forma de ser, acéptame tal y como soy. Quiéreme cada día, aunque a veces te demuestre lo contrario. Sé que no soy perfecta, pero te doy todo lo mejor de mí. No quieras que sea quien no soy, pues al fin y al cabo, siempre seré lo que soy. Pues haces que contigo sea yo, sin tener que esconder nada de mí, por vergüenza o lo que sea. Siento que contigo, todo es perfecto, que no tengo porqué ocultarte nada. A cada instante que pasa, más me doy cuenta que no hay nada más perfecto que lo que tú y yo tenemos.

Ama como si nunca te hubiesen herido.